Las personas deciden hacer terapia porque buscan una solución para el sufrimiento causado por sus síntomas o por la imposibilidad para avanzar en su vida.
Los problemas o los trastornos asociados son fruto de las creencias o significados improductivos que cada persona da a su realidad.
No es necesario buscar en el pasado el “porqué” de un problema sino entender “cómo” funciona en el presente y de qué manera siempre se apoya sobre algunas creencias disfuncionales que serán el objetivo de cambio en la Terapia Breve Cognitiva.
Los distintos problemas que producen malestar en las personas surgen de las creencias disfuncionales que han construido a lo largo de su vida.
La terapia breve cognitiva se focaliza en los problemas a resolver por la persona. Se fijan con la persona áreas de mejora y se alcanzan las metas propuestas aplicando intervenciones cognitivas y conductuales. La terapia podrá ser individual o en forma de terapia de grupo, si así resultara más conveniente.
Por lo general bastan 10 sesiones o menos para resolver el problema. Si al finalizar las 10 sesiones no se produce un cambio significativo se interrumpe el tratamiento. Si se han producido cambios pero no la resolución completa del problema, se amplia el tratamiento hasta un máximo de 20 sesiones.
Marcos Lalor
Psicólogo MN 42479